El regalo más hermoso que la vida propia puede darnos. Y que todos les conocemos con los nombres de: afecto cariño, cercanía, afinidad, complicidad, y un largo etcétera que da un sentido a los inoportunos sabores que al final del día pudieran quedar grabados en mí retina pero que gracias a ese regalo se nos borra para siempre de la cabeza. Y es qué… así es la vida a veces nos regala momentos, anhelos, deseos de cosas imposibles como diría la canción. En la mayoría de las ocasiones nos llegamos a preguntar que debido a qué pero puedo asegurar que es mucho más hermoso a llegarme a plantear dicha cuestión ni tan siquiera llevarme por mis sentimientos y encontrarme frente a frente con Él. Ese anhelo o quizás es esa chispa que salta adecuadamente y de manera progresiva para que valla entendiendo todas y cada una de las situaciones que vendrán después. Me paro a pensar un momento, pero solo un momento que sería de mi si por cada decisión presentimiento o ¿por qué no? mariposas en el estomago ahora me pararía a pensar sobre el beneficio de nuestras vidas. Por eso precisamente y por eso te invito a que pases un día conmigo antes de que te vayas y poder decirte palabras que salen de mi corazón, de esos sentimientos, de cada momento vivido contigo.
Tu siempre sacabas una sonrisa de donde yo no podía sacarla pero sabes siempre hacías que yo echara a reír no sé como pero… Ahí. Ahi estabas TÚ
Volver a verte, abrazarte tan fuerte hasta quedarme sin Respiración. D.E.P. Grandullón.
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